Valiosísimo triunfo. Aunque a priori Gimnasia es un rival más bien accesible, haber ganado a sólo 72 horas de jugar en Bolivia con todo el desgaste que ya conocemos, es fundamental. Tres puntos que valen oro para el Apertura pero también para la clasificación a la Libertadores 2011. Newell's sigue adelante, con un panorama más que prometedor.
En la previa lo decíamos, el gran desafío era ver cómo responderían nuestros jugadores en estas circunstancias desventajosas desde lo físico. Si queríamos una respuesta positiva, la encontramos sin lugar a dudas. Porque el equipo mostró no caerse nunca; tuvo síntomas de cansancio en algunos jugadores, pero eso no fue sinónimo de debilidad ni mucho menos. Newell's demostró estar fuerte en la parte más importante del cuerpo: la cabeza.
Desde arriba parte lo mejor de este plantel. El convencimiento del cuerpo técnico y de los jugadores en torno al proyecto y a la idea de juego es enorme. Los que pisan el césped saben de memoria lo que necesita Sensini, y Boquita conoce todo lo que sus dirigidos pueden brindar. De esa conjunción sincera y poderosa emerge este Newell's que es competitivo en cualquier cancha y ante cualquier rival.
El convencimiento va por dos carriles: los objetivos a cumplir a mediano plazo y la realidad partido a partido. Las metas que se fija la lepra son más que ambiciosas, pero sustentadas en el trabajo y el profesionalismo. Ser protagonista de todos los torneos locales e internacionales de los que somos parte no es algo fácil, pero a eso apunta Newell's. Y para alcanzar esa competitividad se aplica la máxima inteligencia en cada partido. Sensini y los jugadores planifican cada encuentro como una final; cada uno ocupa su rol y lo quiere cumplir con el más alto rendimiento. Nadie quiere ser menos que un compañero, nadie quiere dejar de ayudar al resto. Todo esto se ve, se percibe, se nota. Los resultados están a la vista, no sólo en lo numérico, sino también en la identificación cada vez más fuerte entre el equipo y la gente, el pueblo rojinegro.
El partido
La lepra salió con todo para hacer la diferencia al principio. Vangioni y Vella se lanzaban por los costados como dos trenes de alta velocidad. Sperdutti y Formica deslumbraban con sus pinceladas de potencia y buen fútbol. Borghello exhibía una movilidad incansable. Mateo y Lucas manejaban el medio con lucidez.
Queda bien claro que arrancamos bien. El fruto llegó como lógica consecuencia y a los 11 un centro genial del Piri Vangioni encontró la cabeza del Gordo Sperdutti que venía a mil y la puso a contrapierna de Sessa. 1 a 0 con todo el partido por delante, tal como hubiéramos soñado que arrancara la noche. La diferencia obtenerla al principio...
El resultado nos dio total tranquilidad para manejar el ritmo y por eso ya no fuimos con tanta continuidad, parecía que elegíamos cuándo acelerar. Gimnasia apenas se arrimaba con remates de media distancia que no generaban demasiado peligro. Las más claras siguieron siendo nuestras, como las que tuvo Formica.
De todas formas cuando terminaron los primeros 45 minutos quedó una sensación de que hubiéramos necesitado un gol más para estar tranquilos. Era imaginable que no pudiéramos mantener el ritmo en el complemento. Algo de eso hubo, porque cedimos la iniciativa al visitante, un poco para apostar a la contra rápida y otro poco para guardar energías, sabiendo de las limitaciones técnicas del pobre Gimnasia.
El lobo nunca estuvo muy cerca del empate, aunque por momentos sufrimos un poco. Es que las contras no querían entrar, no habían podido ni Borghello ni Sperdutti, y hasta que el árbitro no termina el pleito uno en la tribuna no puede estar tranquilo con un 1 a 0.
Peratta tuvo que aparecer más que nada para brindar seguridad, porque tampoco es que se lució ni acumuló tantas atajadas como en otras oportunidades. El tiempo fue pasando, con el oficio de nuestros jugadores para manejar las circunstancias. Miren si vale la pena tener en la cancha a tipos como Bernardi, Schiavi, Alayes, Mateo, o los propios Borghello y Vella.
El partido terminó con un resultado justo, porque Newell's hizo méritos en el primer tiempo para buscar el triunfo y otros tantos para defenderlo en la segunda parte. Inteligencia pura.